Uno
de los eventos más importante en mi vida es cuando mi primita choqueó. El 16 de
marzo, 2011, visitaba la casa de mi padre y mi prima (ella se llama Mary) de 2
años era allí. Traje una bolsa de dulces duros para mi padre y hermano, and Mary
me pidió si pudiera tener un dulce. Lisa, la tía de Mary y la novia de mi padre
me dijo que ella pudo tener un dulce. Le di un dulce a Mary. ¡Que estúpida yo
era!
A
la edad de 2 años, Mary estaba aprendiendo usar el baño. Fui a usar el baño y
Mary me siguió porque ella quería usar el baño también. Yo lavaba las manos
mientras Mary se quitaba sus pantalones. Ella me decía “¡Voy a usar el baño!
¡Uso el baño!” cuándo lo pasó… Ella empezó a chocar por el dulce.
¿Conoces
cuándo una cosa increíble está pasando y pienses en un billón cosas en el mismo
tiempo? ¿Y todos los pensamientos son completos, ratiónales, e inteligentes,
pero pasa solamente 2 o 3 segundos? Lo es que me pasó cuando Mary empezó a
chocar.
El
verano antes de este evento, trabajé en una piscina. Por eso, aprendí CPR, el
Heimlich, y pude reconocer muchas emergencias, incluyendo cuando una persona
está chocando. He aprendido que hace una persona cuando está chocando, que
enséñales necesitas buscar, y muchos hechos. Teoréticamente, yo era muy preparada
por un emergencia como una persona que está chocando… pero viendo la emergencia
es muy diferente en total… A Mary le dio cuente de que no pudo respirar, y de
repente los ojos se hicieron grandes y llenos de agua. La cara era roja, y ella
me miró como tratara decir ayúdame.
Recordé las etapas de ayudar una persona que está chocando… Primero, pregunte ¿está usted chocando? ¡Es
obvio que Mary está chocando! Próximo… pregunte si puedes ayudar a la persona.
¡Dios mio esto es ridículo! Bien… ahora, llame por ayuda. ¡No es bastante
tiempo! Dios mio, ¿que hago ahora? Empecé al Heimlich para los bebes. No… no
funcionará, ella es más grande que un bebé. Pero, es más pequeña que una joven…
¿Qué hago? Pensé en todas de estas cosas y observé todas de estas cosas en solamente
2 o 3 segundos…
Finalmente,
le puse a ella en el estómago encima de la ducha y le golpeé tan fuerte que
pudiera en la espalda sin lastimándole. Después de dos o tres veces, cayó de la
boca el dulce. Con Mary en los brazos, corrí tan rápido que pudiera afuera y
grité “¡Llames 911!” Aunque ella ya no estaba chocando y ella respiraba bien,
no estuve de seguro que ella era bien. En cambio, ella era perfectamente… con
la excepción de que usó el baño en sus pantalones cuando yo le golpeé.
Ahora,
todavía yo tengo sueños malos con la memoria de su cara, llena de terror, y de
los ojos, gritando ayúdame… por favor…